Parecía imposible, pero Pepiño ha superado los delirios de Natasha Kampush (ver anterior entrada):
‘Me he resistido en estos últimos meses a confesar públicamente mi simpatía hacia Barack Obama para no interferir en lo más mínimo en el proceso de elección que estaba desarrollando el Partido Demócrata. Quienes me han pedido un pronóstico en privado saben que, sin lugar a dudas, aposté claramente por Obama’.
Adjunto prueba irrefutable del copy-paste.
Pa mearse.