…no resucitó.
Pertenezco a la legión de incondicionales del rey del pop. Y como todos ellos aún confÃo en que todo sea una macabra macro-campaña de publicidad destinada a resucitar la maltrecha figura del astro, cuyo injusto deterioro parecÃa haberlo sumergido en una espiral de sinsabores interminable.
TodavÃa no he perdido la esperanza, no. Dicen que una carroza blanca tirada por nosécuántos corceles -también blancos- conducirá los restos del desdichado emperador del pop hacia su última morada. Pero yo estoy casi segura de que mis ojos gozarán del despertar del rey vÃa satélite; ignoro si habrá una princesa cuyos labios se encarguen de devolvernos el aliento que nos falta a sus incondicionales o serán sus disputados hijos, aterrorizados ante la que se les avecina, los que exijan a su excepcional padre que se ‘ levante y ande’ para poner orden. Estupor mundial, incredulidad, protestas, altercados en las calles, pánico generalizado, indignación; las cadenas de televisión incendiadas: ¡¡nos han tomado el pelo!! (os lo merecéis, cretinos). Y aunque parezca imposible, las lenguas viperinas escupirán todavÃa más improperios hacia la estampa mágica del resucitado, del genio eternamente pueril. SÃ, sÃ, pueril… ¡un orate excéntrico! dicen con desprecio los voceros de todos los reinos; un loco maravilloso capaz de generar una fortuna inmensa moviendo el culo a un ritmo diabólico y ejercitando el gaznate como ninguno (y que me perdone Elvis este pequeño desliz).
Bah, y qué más le darÃa ya. Muerto o vivo, pero en cualquier caso curado de espanto ante las torticeras habladurÃas del conjunto (¡conjunto!) de la humanidad.
Descanse por fin en paz, se lo merece.
…Y si finalmente no resucitara tal y como tengo previsto, continuaremos disfrutando del consuelo de su impresionante legado.
Yo estuve expectante todo el año 2003 esperando a que 2Pac resucitara, siete años después de su asesinato, como decÃa la profecÃa… http://www.2pacmakaveli.es/teorias.php
… pero nada.
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[...] orÃgenes de Ryan No me queda más remedio que aparcar mi duelo monotemático durante unos instantes para rebuznar un poco. Me gustarÃa recordar al viudo de Dalila, padre de [...]
maravilloso texto, perfecto
Gracias, Cris.