Cuando yo era chica…

aparecidoCuando era chica -porque yo era chica y no pequeña- mi madre me comparaba con las urracas. Sustraía cualquier objeto que brillara y lo escondía. Solía encerrarme en el cuarto de baño para pasar horas entretenida admirando los destellos de mis tesoros. Una vez me gané una buena reprimenda, ya que se me fue por el desagüe del lavabo un “tu y yo” muy valioso (un zafiro y un brillante montados en oro amarillo). Fue entonces cuando me juré a mí misma, como Escarlata, que jamás pondría en peligro otra joya. Y opté por el strass como alternativa más económica para satisfacer mi lujuria.

Cuando dejé de ser “chica” empecé a invertir en mis propios tesoros; no por ambición, sino por pasión. Pero bajé la guardia de nuevo y un buen día, mientras me acicalaba frente al espejo, un pendiente -cinco brillantes que sumaban un total de 1 kilate rematados por una perla australiana de 16 mms- se suicidó delante de mis narices. Acabó despeñándose por la garganta de mi principal enemigo, el desagüe del lavabo. Lloré como una magdalena y volví a jurar en arameo. A dios pongo por testigo que las joyas y los lavabos son incompatibles.

Mis tesoros no son objetos inanimados, tienen vida porque yo he querido que la tengan. Cada uno de ellos se corresponde con un momento puntual de mi vida, triste o alegre. Soy supersticiosa, les atribuyo poderes mágicos y estoy convencida de que no puedo prescindir de algunos de ellos, especialmente de este solitario porque me lo gané tras una batalla muy dura. Necesito mirarlo cien veces cada día, me tranquiliza y mi amor hacia él es correspondido con mil destellos.
HA APARECIDO.
Estaba cuidadosamente escondido en un pequeño hueco entre los libros y el despertador, sobre la mesita de noche. He dado trechas sobre la cama, me he reído como una histérica, he gritado de alegría.
Tal vez algún día me lo roben, pero sería imperdonable que yo cometiera el error de descuidarlo.

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4 comentarios

  1. Y bueno, deberías coger la costumbre de ponerle el tapón al lavabo ;)

  2. Coño, nena, ya era hora de que actualizaras…

    :oD

    Besazo

  3. ¿Merry? ¿Eres tú nuestra Merry? ¿Qué demonios…?
    Ro, reina, te juro que le pongo el tapón, bueno, ya no es tapón en realidad, esas cosas han evolucionado muchísimo, en realidad es una válvula click-clack, pero se me olvida “bajarla” con las prisas.
    Ayer mismamente, con las “precauciones”, dejé mis tesoros en el cenicero (una concha peregrina del Camino de Santiago) y se me volvió a olvidar que estaban allí… Me puse a fumar, dejé el cigarro en el “cenicero” (sin mirar) y al cabo me di cuenta de que la que estaba liando.

  4. Vuestra Merry para lo que gustéis.

    No te habías pronunciado, puñetera, con el gustico que da leerte. Pero te delató un comentario.

    Un beso fuerte a mis dos andaluzas favoritas.

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