De bodorrios horteras y maricas ingeniosas

FionaJorge Javier Vázquez, ilustre gay y rey de la telebasura tras el deceso por exceso de mi añorado Sardá, tiene una columna semanal -bastante amplia- en el periódico ‘El mundo’. Yo lo sigo con devoción mariana porque es malo-malísimo, mordaz, sarcástico, rápido, sagaz y tiene un látigo por lengua. Ya vaticiné yo hace tiempo que su ex pareja televisiva se daría con un canto en los dientes. El genio y el ingenio eran patrimonio exclusivo de él.
Esta semana se ha despachado poniendo a parir a la tal Fiona Ferrer y a la duquesa de Alba. A la primera, porque le ha dado un berrinche tremendo tras vender la exclusiva de su boda en la biblia rosa (el ¡Hola!), exclusiva que ha sido escindida en dos bochornosos capítulos repletos de imágenes inolvidables de gente (presuntamente) guapa. Es decir, de amiguetes del novio -un Polanco de segundas-; y de la novia, un remedo con aspiraciones a convertirse en la Anna Wintour patria. El caso es que allí estaban todos haciendo el paripé y arrimándose los unos a los otros, que de algo hay que sobrevivir. En definitiva, la boda -una horterada inmensa cargada de excesos en la que sólo faltó que le cortaran la liga de Dior a la novia (¿o no faltó?) – ha sido muy criticada. Y ella está que trina, tanto que en su blog -cortesía de J. Javier Vázquez, nunca podré agradecérselo bastante- en lugar de limitarse a dar las gracias y recordar los fastos con la alegría propia de una recién casada, se ha consagrado a arremeter entre parrafada estúpida y parrafada estúpida contra el fenómeno inevitable de la envidia mundial generalizada hacia su persona y sus circunstancias. Pues maja, te hubieras ahorrado el sofocón si no hubieras vendido tu cuerpo serrano y el de tus invitados disfrazados de aprendices de snob’s a los tiburones de Sánchez Junco.
Te jodes, Fiona.

En cuanto a la duquesa de Alba, se queja Jorge Javier de que con el cuento de la edad se lo perdonamos todo (sí, yo también). La señora duquesa, que presume de bohemia, ha puesto el grito en el cielo porque su niña ha celebrado por todo lo alto su cumpleaños y le ha llenado el palacio de gentuza. A Cayetana le gustan los artistas, pero disfruta de ellos a la antigua usanza: le gusta que ejerzan de bufones. De mezclarse con ellos, ni hablar.
Ay, señor.

Anuncios

3 comentarios

  1. Acabo de descubrir tu blog y quería dejar un comentario, pero el tema de las mariconas ilustres no me atrae demasiado…

    El caso es me recuerdas un güevo a mi ex (por lo menos en la forma de escribir), y como que soy un poco masoca supongo que seguiré pasándome por aquí.

    Salut!

    • No soy tu ex, Ángel, pero igualmente puedes pasarte por aquí cuando te plazca ;)

  2. El blog de Fiona apesta. Ella sí que rebuzna.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: