Dolor

dolorEl dolor es una reacción de las terminaciones nerviosas que a la larga se traduce en sufrimiento. Lo que empieza como un síntoma o un aviso de que algo no anda bien, si se hace crónico, acaba transformándose en un sentimiento. Fastidia, joroba, jode, molesta y amarga el día a día de quien lo padece.
Ésta desgraciada amante y voraz practicante de la prodigiosa disciplina del deporte ninguneó un día un dolorcillo. Lo relegó a la categoría de achaque transitorio. Demasiados abdominales. Cosas de la edad. ¡Psche! ¡Bah!
Preguntando al extenso elenco de dolientes crónicos que pulula por mi ecosistema, pude constatar que a todo hijo de vecino le duele algo, lo que sea. Unos se resignan, otros se hacen abanderados de la causa del dolor: lo pregonan a los cuatro vientos y lo utilizan como arma arrojadiza (véase apartado familiares directos y/o indirectos). Los demás se medican para seguir en el tajo. En común tienen todos ellos el goce y disfrute de la tertulia literaria sobre sus padecimientos. Por último estamos los otros, los que ignoramos el martirio y no mentamos a la bicha, a ver si así se aburre y se espanta.
Pero no. Se queda, crece y se hace poderoso. Da un golpe de estado en la conciencia y de pronto uno deja de hacer las cosas que antes hacía. A saber: las rebajas, la pelu o incluso ir al estanco. Te das cuenta de que empiezas a tocar fondo cuando la indiferencia manifiesta su presencia ante el planteamiento de un fin de semana en el Byblos, por poner un ejemplo sencillo.
Con el tiempo hay que tragar. Se llega a la conclusión de que hay que pasar por el taller de chapa y pintura. Descubres que el asunto es serio y empieza una letanía interminable de sermones, consejos y peregrinaciones varias.
Uno de mis usureros, perdón he querido decir curandero, me hace levantar la pierna hasta que consigo chuparme la rodilla y me la coloco tras la oreja; me doblo sobre mí misma como una alcayata perfecta, hacia delante, hacia atrás. ¡No, hacia atrás no, que duele mucho! Bato el récord de salto a la pata coja alrededor del perímetro de su consulta sobre la pierna izquierda; después pulverizo mi propio récord con la derecha. -¿Y el dolor? -Pues oiga, ahí, ahí, pero eso no impide que… Por fin alguien le muestra la prueba del delito. Para mi desdicha, la puta resonancia canta por peteneras. ¿Pero cómo puede usted…? Y le cuenta al residente -para no quedar mal- que los amantes del deporte somos difíciles de diagnosticar porque despistamos. Me recomienda ingerir porquerías para paliar mi sufrimiento. –Oiga, que no quiero acabar como (mi llorado) Michael Jackson, no le digo para que no me tome por el pito de un sereno. No quiero medicarme, resuelvo comentar en voz alta. Pues debería, me contesta. No me da la gana, vuelvo a no decirle. Prefiero evitarlo, es lo que oye el galeno. Me gustaría decirle, pero me limito a pensar, que bastante jodida estoy ya como para chutarme un rosario de pirulas diarias, porque las pirulas son incompatibles con las cañas, que dicho sea de paso, es la mejor medicina que conozco; ésa, y la buena compañía. Que las rubias y las pirulas no se llevan bien y que a mí, mejorar, lo que se dice mejorar, lo que me mejora es un rato de jarana. Que se me quita el dolor por arte de magia, doctor. Pues usted verá, me suelta el tío. Me ha leído el pensamiento el muy jodido.
…Y me lo encuentro el viernes en una taberna. Él, su señora, anchoas de Santoña y Cruzcampo. Yo, maromo de 1’93, Pura López de doce centímetros -muy recomendables para ‘lo mío’ por los cojones- ventresca de atún y Alhambra. Lo miro, me mira (los pies). Nos reímos.
-¿Cómo está usted?
-Jodida, pero divina de la muerte, ¿o es que no lo ve usted?… no le digo, obvio.
-Roberta, los deportistas (¡¡gracias!! pero no es para tanto) estáis hechos de otra pasta. Vamos a intentar revertir su situación. Haga usted lo que crea conveniente siempre y cuando no le genere dolor. ¡Salud!
¡Pues salud!

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7 comentarios

  1. Yo también me curo dejando que el dolor pase con el tiempo, Mi última hazaña una tendinitis en la rodilla derecha…

    Una sugerencia para utilizar como imagen en esta entrada, de título Dolor:

    Pura Lopez también son mis favoritos… oye que envidia lo de José Tomás no?

    Saludos!!

  2. Pero esa (preciosa) imagen iría mejor con el ‘dolor del alma’… que por cierto, también mejora con la cerveza.
    Abrazos, Eduardo.

  3. a mí también me duele algo… el alma, de seguir currando a estas horas con la miseria que cobro… puta vida!

    • Aquí es fiesta hoy :)
      Pero mañana será un día espantoso.

      • Cura sana
        culito de rana
        cervecita para hoy
        Alhambra para mañana

        ¿mejor?

      • Guapa, Smuacks!

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