SarKozy, héroe nacional
5 noviembre, 2007

sarkozy.jpgEl enano- y atractivo- SarKozy, en un alarde de galantería diplomática inesperada, pero no por ello perfectamente calculada, descendió de su avión una noche cerrada y fría seguido por las cuatro azafatas españolas que lo despidieron entre abrazos y lágrimas de agradecimiento.
Mientras, Zapatero, que aunque es mucho más alto es bastante menos atractivo, contemplaba la escena con la cara de memo que le caracteriza.
Tengo mi propia opinión sobre el asunto de los 103 negritos pero me parece una insensatez negar que la diplomacia española ha trabajado con eficiciencia -vía telefónica, eso sí- para traer a estas mujeres a casa con celeridad, si bien en este conflicto Moratinos dependía de la habilidad de Francia que conoce la manera de desenvolverse del gobierno chadiano. Prueba de ello es que ambos mandatarios se vieron obligados a agradecer públicamente a Idriss Deby su colaboración para que el hombre no se ofenda, no la vayamos a cagar y los pobres que se quedaron allí acaben picando piedras por un malentendido.
El caso es que SarKo se embarcó con destino a N’Djamena, llegó a las 14:10, rescató a los siete inocentes y se largó con ellos a las 16:10 horas. Y hasta tuvo tiempo de dar una rueda de prensa junto a su colega chadiano. El añadido está en la puesta en escena, que ha sido espectacular. Moratinos, que durante la crisis ha permanecido en Marruecos intentando apagar otro fuego, había sugerido que un avión español esperara a las cuatro azafatas en París pero Monsieur SarKozy, paradigma de la eficacia según hemos podido comprobar, no ha tenido ningún inconveniente en hacer escala en Madrid para liberar a las damas cual sofisticado caballero volante y de paso, repostar combustible, qué menos. Obviamente, tendría que dar algunas indicaciones a nuestro ilustre tontorrón pues aún quedan tres españoles en Chad junto a los integrantes del Arche de Zoé.
Además, el presidente de la República francesa, ha dicho:

“il paraît assez logique qu’un chef de l’Etat se déplace pour aller chercher des compatriotes qui, de surcroît, n’y sont pour rien. Dans un Etat de droit, le président de la République est responsable de tous ses concitoyens, même de ceux qui font des choses mal.”

No es mi intención establecer comparaciones para dar más leña al mono, ya que que el resultado de la gestión de monsieur SarKo, en cualquier caso, nos ha beneficiado, pero yo me lo hubiera comido a besos. Vamos, es que ni Bogart en Casablanca.

Nota: ¡Todos trabajando en domingo, mon dieu!

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