El circo
23 mayo, 2008

Los argumentos que Fede esgrime para descalificar a Mariano “el comunista” (permítame el hipotético lector que esboce aquí una amplia y premeditada sonrisa) se sustentan en la presunta defensa que medios progres como el País, Público o la Vanguardia hacen del candidato pepero, circunstancia ésta que al parecer evidencia que Rajoy es un tipo blando, imbécil, incapaz de sacar adelante un proyecto sólido como se debe, es decir: poniendo los huevos sobre la mesa y cagándose en los muertos de la oposición sí o sí. Para colmo, el inútil de Mariano se ha desmelenado y tras nombrar portavoz a una advenediza joven y aficionada con nombre pagano , ha largado que tiene un lugar privilegiado reservado a su diestra (¿o será la siniestra?) para el enemigo público número uno de España, es decir, para Gallardón. Otrosí:un Fraga sospechoso de sedición -ya que nadie tiene huevos para acusarlo de enfermo senil- ha rematado la faena apoyando públicamente a semejantes elementos.

La San Gil ya ha firmado las galas para este verano. Se ha ido de gira junto a Ortega Lara por los medios afines para declamar su ideario mientras el populacho se busca la vida con sus hipotecas, sus facturas, el gasoil, la cesta de la compra y todas esas minucias. El sufrido contribuyente, el votante, el ciudadano que alimenta tanto a los medios como a la pandilla de alimañas vanidosas que lo representan, sufre en sus propias carnes otra forma de terrorismo, si se me permite la licencia literaria. Se trata de víctimas que asisten impotentes a este circo; mártires a los que se les amputa mensualmente una pasta; damnificados con las nóminas dinamitadas, heridos que sudan sangre para llegar a fin de mes; currantes con las ilusiones y las aspiraciones seriamente lesionadas que asisten incrédulos a la representación de este bochornoso espectáculo.

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El desfasado fondo de armario de la derecha española
17 enero, 2008

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“No sé por qué te quejas tanto; si ganamos en marzo, tú serás ministro. Y si perdemos, los dos seguiremos en el mismo sitio”.

…dice el mundo.es que le dijo Esperanza a Alberto mientras bajaban en ascensor al concluir la reunión que los puso en su sitio a ambos.
La decisión de Mariano Rajoy, a pesar de la polémica, es coherente.
Se trata de dos políticos que han sido avalados recientemente por el apoyo masivo del electorado en una zona geográfica determinada. Por lo tanto, el compromiso más inmediato que han adquirido estos dos personajes hiperactivos, se debería circunscribir al ejercicio de sus funciones en el ámbito de la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Madrid respectivamente.
Pero la derecha española necesita la presencia de Gallardón (¡o de quien sea!) para renovar esa imagen tardo-franquista y casposa que tanto utiliza la oposición como arma arrojadiza para atemorizar al votante. Y no se puede negar que es un recurso eficaz desenterrar a Franco diariamente ya que carecemos de bombas de última ahora (crucemos los dedos) y/o guerras oficiosas a las que apelar.
El caso es que la simple mención de la siempre comedida Ana Botella como sustituta del alcalde de Madrid -que amenaza con dejar el cargo en pleno calentón- levanta ampollas entre el populacho. Y no es para menos. Tal vez sea una gestora eficiente, pero con esas falditas hasta la rodilla -ni un centímetro más ni uno menos salvo fingidos despistes como el de la imagen-, esas blusitas, esas chaquetitas tan correctas…; esa manera que tiene ella de ejercer de abuela joven, discreta, comedida, circunspecta, decente, católica, piadosa, ‘señora de’ por los siglos de los siglos, niña bien, suegra cariñosa, esposa abnegada, madre eficaz etc. etc, y más etcétera; el caso, es que esa imagen que proyecta Ana de “mujer del césar”*, (ya) no constituye un espejo en el que a los (incorrectos e imperfectos) electores les guste mirarse.
Habrá que cerrar filas en torno a Mariano -nobleza obliga- pero la derecha no debería olvidar incluir en su fondo de armario camisetas de algodón y jeans rasgados.

*” La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino también parecerlo”.