La espantá patriótica de don Juan Carlos
11 noviembre, 2007

rey-chavez.jpgA punto estuve anoche de sacar los tanques, la corneta, y hasta al carnero del corral…
El discurso indigerible e intolerable de ese líder mesiánico, grotesco e insoportable llamado Huguito Chávez terminó con la paciencia del Rey, no así con la del tibio Zapatero que es capaz de tragárselas todas con esa cara de imbécil tan característica suya. Claro que el orate venezolano se estaba entreteniendo en hacer unas duras -e injustas- declaraciones contra la bestia negra del PSOE español, José María Aznar. Tal vez por eso y porque -insisto- es completamente imbécil y nulo como estadista, tuvo que ser el rey, que ha asistido a todas las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebran desde 1991, quien por primera vez en la historia -que yo sepa- mandara callar públicamente a Chávez. Eso por no mandarlo a tomar por culo, que un rey se supone que no se debe expresar en esos términos.
Después de aquello a su majestad se le continuaron inflando los cojones entre tanta verborrea absurda y ni corto ni perezoso, con toda la dignidad que su rango le permite, hizo una espantá gloriosa durante la ceremonia de clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana, que más bien parecía una declaración de guerra a la “madre patria” (¡ni sirvas a quién sirvió, ni pidas a quién pidió!). Mientras el rey hacía mutis por el foro -con dos cojones, insisto- la corte de tibios que representa al gobierno español se tragaba el marrón con cara de circunstancias entre respuestas melífluas.
Y todo ello no es nada más que una consecuencia nefasta de la pésima política exterior española.
A Juan Carlos de Borbón le duele España. A José Luis Rodríguez Zapatero le duele el culo de exponerlo tanto.O de estar tan incómodo sentado en un escaño que no debería haber ocupado nunca.

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