Crónica anticipada de otra mala faena
23 octubre, 2010

La renovada plantilla zapateril luce como un mejorado cartel taurino. Al frente, el único espada de la antigua escuela que le queda al socialismo patrio. Completa la terna más destacable una debutante con relumbre impostado que jamás ha dado un palo al agua, y una reputada chaquetera que ha escalado desde provincias hasta Madrid en tiempo récord.
Se prevé una faena compleja y deslucida con el capote, aunque justo es reconocer que la suerte del estoque la manejan con maestría y ‘previsiblemente’ será ejecutada a volapié
Se barrunta que los 46.951.532 de astados, de casta noble y brava, embistan con dureza.
Pitidos y almohadillas aseguradas en este último intento desesperado (¡y van…!) para tratar de salvar el culo. Perdón, quería decir la fiesta, la fiesta.

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Panorama II
13 junio, 2008

Misión imposible: encontrar un kilo de plátanos.
El mercadona estaba pelado. Tuve que conformarme con una bandeja-popourri de fruta en el Opencor (sin plátanos) tras una discusión acalorada con una ancianita presuntamente desvalida que había sido mandada por su hija para cargar víveres. Gané yo. Me contó cariacontecida y llorosa que sus nietecitos llevaban dos días sin ingerir batidos de fruta. Y una mierda, usted a mí no me la pega, le dije. Empujé a la señora, agarré la bandeja y salí de allí por patas, que para eso soy una destacada miembra del gimnasio.
Más tranquila y ya en casa, me dispuse a ingerir el botín mientras escuchaba a un amenazador Rubalcaba garantizando el avituallamiento de gasofa y alimentos para la población. Los camiones (los que pertenecen a las grandes empresas de transportes) salen escoltados por los picoletos y la policía, como los reyes. A los transportistas autónomos no los escolta nadie porque siguen dando guerra, no firman los muy jodidos ya que encuentran insuficientes la batería de medidas que ha tomado el gobierno para paliar las pérdidas que sufren. ¿Pero cómo creer a un gobierno que hace un par de meses negaba la situación? ¿Cómo creer a un gobierno que anuncia a bombo y platillo que va a regalar 400 euros a todo quisqui y luego resulta que el regalo lo reciben unos cuantos -los que cotizan- y además no lo reciben, sino que lo descuentan y encima tendrán que devolverlos en la siguiente declaración?
A las protestas de los transportistas se han unido los pescadores, que venden el kilo de merluza a cuatro euros. A veinte metros de distancia, la merluza cuesta dieciocho. Será porque la merluza hace el trayecto desde la barca hasta al supermercado del corte inglés en una calesa tirada por diez corceles blancos, porque los camioneros (autónomos) sabemos que no la llevan, y los taxistas me temo que tampoco, el caso es que la merluza de los cojones se la come Rubalcaba en su casa, haya o no crisis, haya o no huelga.
Y así estamos.

Machismo progre
21 mayo, 2008

Leo en el País la siguiente gilipollez:

“Ministras de pasarela para Berlusconi
Las mujeres que hoy se sientan en el primer Consejo son más famosas por su belleza que por su currículo”

El hecho de que las ministras patrias sean unos callos, tampoco es un indicativo fiable de su capacidad de gestión o eficiencia. Para colmo, algunas repiten con osadía a pesar de su probada incompetencia (Magdalena Álvarez). Otras, como la anterior de cultura, Carmen Calvo Poyato, se esfuerzan infructuosamente en parecer atractivas, pero no dan la talla a pesar del notable gasto -público- en modelitos, arreglos, afeites y abalorios varios. Su debut con el traje de corazones y lacitos diseñado por la esposa de la putita mass-media por antonomasia, fue memorable. Hizo palidecer a la mismísima Shirley Temple en el Mago de Oz. Mención aparte a la presentación oficial del primer serrallo paritario zapateril en el Vogue o al reportaje en technicolor publicado en Elle de la recién parida Ministra de Defensa (actualmente de baja*).
Jode reconocer que las nuestras son más feas, así que hay que denostar al género emergente por enésima vez y asociar la belleza a la estulticia o a la incompetencia para ensalzar a nuestros callos ministeriales.
Me remito a una reflexión profunda realizada en un rebuzno glorioso dedicado a Julia Timoshenko:

…para que esta revolución se consolide, es necesario que el mundo admita la coquetería femenina como una cualidad positiva: que no se desprecie la belleza en detrimento del binomio que forma la eficacia unida a la inteligencia y viceversa.

*No han pasado ni veinticuatro horas y Rubalcaba ya está repartiendo estopa de la buena