Spot para (el concurso de) iBanesto del eZcritor
7 diciembre, 2008


Con Loreto Fajardo y Salva Dávila. Aparición estelar del gran fotógrafo Jota, que me debe unos martinis con asituna.
¡Ay, la crisis! decía un mesonero amigo este pasado viernes mientras sostenía entre sus manos dos platos con una docena de ostras cada uno…
Cinco mil euros al más ingenioso; ignoro si con la condición de guardarlos en una cuenta azul de ésas que promociona Banesto. Tal y como está el patio banqueril últimamente, no me extrañaría nada que formara parte del premio.
Rafael Fernández ha llegado un poco tarde a la convocatoria y parece que cuentan los clicks a la hora del veredicto. Sin embargo, en la web del concurso no están todos los que son y no sé si son todos los que están.
A mí me encantaría que Rafa se llevara los laureles. Y que guardara el dinero del premio bajo una losa, como está mandao. Nada de cuentas azules ni gaitas.

“Lo” del Ezcritor
20 septiembre, 2008

Hace unos días me hacía eco de un rumor…
Pues bien, Rafael Fernández rules. Se comenta por ahí que las cadenas de televisión se están dando hostias por la serie del ínclito, polémico, histriónico y genial ezcritor.
Esta es la cabecera del capítulo piloto de “No ligo“.

Capítulo 8 “Amor Sobrenatural”: el final.
8 mayo, 2008

Termina la primera temporada de Amor Sobrenatural. Sorprendente desenlace. El ezcritor se interpreta a sí mismo en el último capítulo. Genial, para no perdérselo.

Vodpod videos no longer available. from vodpod.com posted with vodpod

Capítulo 7 de “Amor Sobrenatural”: El Hombre Chocho
1 mayo, 2008

Para no perdérselo. Chocho, el mejor superhéroe de la historia. Sublime.

Vodpod videos no longer available. from blogs.20minutos.es posted with vodpod

Capítulo 6 de Amor Sobrenatural: Ciudadano Chocho
24 abril, 2008

Chocho se desboca. Lo de la rubia en paños menores, una tortura. Está buenísima. No apto para envidiosas, así que yo he pasado de verlo. Que alguien me lo cuente.

Vodpod videos no longer available. from blogs.20minutos.es posted with vodpod

¡Segundo capítulo de “Amor Sobrenatural”!
29 marzo, 2008

Vodpod videos no longer available. from blogs.20minutos.es posted with vodpod
Y esta humilde actriz de culebrones a domicilio con alma de cupletista adoratriz de Rajoy, de Jane Austen, de Terenci Moix, de Amanda Lepore, de Truman Capote, de Farruquito, de Javier Botet y de Kalina de Bulgaria -por poner algunos ejemplos sencillitos- sigue teniendo el honor de recibir al ilustre Antonio Chocho entre sus rebuznos. Enhorabuena al equipo humano que ha parido esta genial mini serie. On the road!
Con un par.
(Todos los jueves estreno de un nuevo capítulo en 20minutos.es)

Poesía para bacterias
15 marzo, 2008

bacterias.jpgEl otro día andaba yo de farra con una guacamaya muy buena amiga mía que tiene la costumbre de llevarme a sórdidos antros en los que me obliga a ingerir extraños brebajes. Para coronar la juerga, me regaló un librito con la advertencia de que no hacía falta que me lo leyera. Se trataba de una demostración de cariño friqui que ella quiso materializar con el simbólico presente. Agradecí que me liberara de la obligación de leerme aquello porque ya estaba informada sobre el contenido de la obra a grandes rasgos. Ya tenía un juicio formado sobre el particular. En concreto, mi veredicto era que una pandilla de desoficiados vanidosos habían reunido algunos de sus ripios rijosos y habían conseguido editarlos en papel con forma de libro para presumir de artistas en sus propios círculos. Más hipotéticos transgresores, más. Un auténtico coñazo.

Hoy me tocó ir al club de pádel. Yo no practico este (presunto) deporte porque considero que es más adecuado para penitentes barrigones y/o guacamayas a las puertas del climaterio que para una yegua deslenguada y esteta con complejo de superioridad, pero el caso es que me dejé caer por allí. Para tocar las pelotas a la gentuza políticamente correcta que frecuenta esos parajes se me ocurrió lucir mi ejemplar de Poesía para bacterias como complemento snob. Me acomodé en mi asiento, pedí un café conlecheysacarina y empecé a ojear el libro.

Estaba equivocada, como suelo estarlo siempre que emito un juicio apresurado cargado de prejuicios inconscientes. Mea culpa. Craso error.

Poesía para bacterias (editorial Cuerdos de Atar) es, en efecto, la recopilación de los ripios de una cuarentena de autores que conciben el verso como una poderosa herramienta crítica y que han actualizado su pasión por la palabra escrita. Para empezar, estos violadores del verso se despachan con un par de magníficas introducciones a modo de prólogo que justifican con contundencia su particular concepto de la poesía. Sergi Puerta, que es quien se ha tomado la molestia de recopilar esta selección de pajas mentales, firma la segunda -y sublime- intervención en la que deja perlas memorables como ‘estamos ya demasiado embrutecidos para jugar al anacoreta’, o se cuestiona ‘por qué un contexto cuyo protagonista es youtube, no tiene cómo referente estelar a la poesía’. Tal vez sea cierto que una imagen vale más que mil palabras, especialmente para esas mismas almas embrutecidas, me atrevo a contestar yo. Pero discrepo conmigo misma: las imágenes, aunque impacten al primer golpe de vista, no nos permiten meter las narices en las entrañas de nadie, son superficiales, nos devuelven emociones incompletas.
Echo de menos más presencia femenina en el recopilatorio de rebuznos y destaco las breves biografías que preceden a cada uno de los autores que colaboran en este proyecto, especialmente todas aquellas en las que se menciona con sorna que el fulano de turno escribe en internet. Mención especial a Salva Dávila (reconvertido ahora en Antonio Chocho) y a Mario Fernández, cuyos ripios aparecen en la obra. Tengo el honor de intercambiar sms obscenos con ellos cada cierto tiempo.
Leer esta mierda -o esta joya- me ha devuelto el optimismo de manera temporal.
Dejo un aperitivo firmado por un tal Eugenio Barragán:

Y me dijo: bésame
Y la besé
Y me dijo cómprame un piso.
Y pedí un crédito.
Y me dijo ámame.
Y la amé.
Y me dijo regálame flores.
Y le planté un campo.
Y me dijo: siéntate, tengo que hablar contigo.
Y me senté.
Y me dijo: ya no te quiero.
Y le pregunté por qué.
Y me dijo: por eso, porque me haces caso.
Y se quedó con todo.